Desafortunados malentendidos

"...a todas horas he consultado la bandeja de entrada ansiando encontrarme un adjunto que me moría por leer (y firmar). Su ausencia me ha empujado a diseñar una estrategia infalible que ha de facilitar su llegada: hacerme el encontradizo..."

El nadador larachense de los Barce

"...Y aunque conozco el desenlace, me ha conmovido intuir el dolor del nadador cuando le asaltan los recuerdos. Y mezclo los suyos con los de otros personajes que pasean larachensemente por la antología..."

Un experto taxista

"... Descendemos una empinada cuesta a tumba abierta. Podría morir al llegar a esa esquina. ¿He aprovechado mi vida? Y si llego vivo a la medina: ¿qué quiero hacer con los años restantes?..."

La acera de Faris

"...Esquivó a los viandantes y cuando me tuvo a tiro, saltó a mis brazos de un brinco con tal fuerza que temí que se cayera de bruces. Me plantó un beso en la mejilla en cuanto se lo pedí y, de inmediato, avisó de mi llegada a su madre al grito de: gauri!..."

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