Así somos, así bailamos

Me llamo Alison, soy la mujer que vive con los pies en la tierra, la que no tiene sueños porque le alejarían de la realidad y se niega a olvidarse de lo cotidiano. Bailar me ha resultado natural, desde niña tuve el apoyo familiar, lo difícil ha sido convertirme en profesional. Dommage, trop petite, lo siento, eres demasiado bajita. Siempre la misma cantinela. Por eso prefiero no soñar, que nada me distraiga, pero aspiro a dejar un rastro de mi recorrido, que mi baile permanezca cuando ya no esté y que le sirva a alguien para crecer.

Mano sobre hombro

Yo soy Reduan. Que no te confunda mi cuerpo hercúleo, que en realidad soy una rosa. Esa rosa que crece entre las basuras. Vengo del 04, el peor barrio del extrarradio de Casablanca. ¿Lo conoces? Allí no está bien visto bailar. ¿Por la religión, porque es haram? ¡Qué va! No es por eso, es porque el baile es más bien meshi ruyula, no es de hombres, pero mírame, gracias al break dance he viajado por Europa y he competido en Roma, me encanta cómo suena el italiano. Che bello! Que no te confunda mi cuerpo hercúleo, que soy una rosa crecida entre la miseria.

Mi nombre es Zineb, pero podría llamarme Nechma, porque brillo como una estrella. Me llamo Zineb, pero podría llamarme Qamar, porque soy más bella que la luna llena. Puedo convertirme en lo que desee y además tengo baraka para dar y tomar, por eso me llaman lmula lbaraka. Pero no podrás llegar a conocerme si yo no lo permito porque soy la mujer misteriosa. Te distraeré con mis fabulosas transformaciones y, llegado el momento de luchar cabeza abajo, seré yo la última en darme por vencida. ¿O acaso dudabas que lo conseguiría por ser mujer?

Me llamo Naïs, Naïs to meet you. Ya hago yo la broma por ti. Soy un mentiroso profesional. Puedo hacerte creer que mi pierna es un guimbri. Una vez cogí el listado de estudios universitarios y marqué los que no había en Camores. Tenía que escapar de aquella casa-cárcel, huir para volar libre. Le mentí, mirándole a los ojos, a mi propia madre: quiero ser ingeniero electrónico. Pero, tendrás que irte a Francia, hijo. Eso parece… Y después aquel curro del hotel. Ese no era mi sueño, sino el suyo. Soy un mentiroso profesional, pero fui incapaz de engañarme a mí mismo.

Me llamo Rachid, Rachid El Moumni, ingeniero de ferrocarriles, recién jubilado. Al principio estaba en contra de esto del baile, pero ya me he hecho a la idea. Esa que deslumbra en el escenario es mi hija Fatima Zahra. Ya no me da vergüenza que se quite la camiseta delante del público. Al principio estaba en contra, pero ahora estoy orgulloso de verla bailar y de escuchar la ovación del auditorio. Me llamo Rachid, ingeniero jubilado y esa que brilla ahí arriba es mi hija Fatima Zahra, que todo el mundo lo sepa.

Yo soy Fawzi. Esta noche soy el ausente. Estoy enfermo y no podré bailar, pero mañana volveré para decirle a esos chicos que se nos acercan después del espectáculo que nunca tiren la toalla, que creen su propio espectáculo, a solas o con un grupo de amigos. Que sepan que, aunque el terreno parece yermo, en realidad está recién sembrado y tienen mil sitios en los que explorar. Mañana me levantaré para decirles que entrenen sin descanso, que no dejen de formarse y que nunca se digan que no pueden hacerlo.

Bouziane Bouteldja no necesita presentación. Da un paso atrás para observar con orgullo a sus seis bailarines antes de unirse al grupo. La mano sobre el hombre del compañero. Uno detrás de otro, se divierten bailando juntos tal como son.

Las olas, las dificultades

Alguien descubre el objeto de sus sueños y se lanza como una fiera a atraparlo, pero un salvaje golpe de mar le tumba sin remedio, se levanta para volver a intentarlo. Sus compañeros lo imitan, pero cada uno encuentra otra ola que le hace tropezar. El permanente juicio los tira al suelo, cuando no lo hace el estar lejos de su familia. Se levantan y vuelven con más fuerza que antes, pero la hipocresía social les hace caer, también la injusticia que los rodea. Caen y se levantan, tropiezan y se alzan, una y otra vez, sin darse por vencidos. El grupo no se deja abatir por la presión o por la violencia. Las ansias de libertad les han marcado el carácter a estos prodigiosos bailarines.

TELLES QUELLES / TELS QUELS es un homenaje al deseo de libertad de esa juventud al tiempo frágil y rebelde. TELLES QUELLES / TELS QUELS es una producción de la compañía Dans6t coreografiada por Bouziane Bouteldja con los bailarines Alison Benezech, Zineb Boujema, Soufiane Faouzi Mrani, Naïs Haïdar, Fatima Zohra El Moumni y Redouane Nasry.

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