El último correo, la primera lectora

Me fascina conversar con alguien que se encuentra ante un cambio importante en su vida, ya sea pasada la fecha prevista para que llegue su primer hijo, días antes de comenzar un nuevo trabajo o listo para embarcar en un avión que le llevará a otro país de residencia. Les visito o les llamo justo cuando están en ese “a punto de”. Invariablemente los encuentro abiertos a explicar cómo se sienten y a desgranar las preocupaciones que se amontonan en su cabeza. A menudo están nerviosos o alterables, pero para mí brillan más que nunca. Sus ojos relucen de ilusión y su conversación se vuelve magra, nada le sobra. Todo lo que te dicen en ese instante es relevante.

Sin saber muy bien cómo, me he acordado del último correo electrónico que envié desde mi antigua empresa. Hoy lo he releído y me ha transportado a cómo me sentía en ese momento. Ya no es doloroso, en realidad dejó de serlo precisamente en esos días y de eso hablaba el mensaje. Lo comparto con vosotros y ansío que le encontréis cierta belleza en la vulnerabilidad que mostraba ante mi propio océano de tiempo. Me limito a traducirlo ya que originalmente estaba en inglés.

“Queridos compañeros,

como algunos de vosotros ya sabéis, ha sido acordado que el 09/11/2016 sea mi último día en la compañía. Este es el fin a semanas de estrés y mal dormir como algunos percibisteis en mi extraño comportamiento. Disculpadme si os ofendí a alguno con mi mal humor.

En cualquier caso, me gustaría compartir tres ideas que han venido a mi mente:

  1. LA PRINCIPAL

عندي المغرب في القلب ديالي

Si la has entendido, eso es todo lo que tienes que leer, pero si no, aún tienes dos puntos más para tu disfrute.

  1. La que todo el mundo dice

Este es un mundo pequeño y es probable que nos encontremos aleatoriamente en alguna reunión en Audi del proveedor del año o comprando alguna pieza de arte en la medina de Assilah o en cualquier otra parte del mundo. En Marruecos dicen صدفة خير من ألف ميعاد, “sodfa kheir mn alif m3ad” que para mí significa que el encuentro casual es mucho mejor que intentar permanecer en contacto con todo el que pasa por tu vida.

Será un placer encontrarme con cualquiera de vosotros a la vuelta de la esquina.

  1. La que robé de una película

Lester Durham: “…supongo que podría estar bastante cabreado con lo que me pasó, pero cuesta seguir enfadado cuando hay tanta belleza en el mundo. A veces siento como si la contemplase toda a la vez y me abruma. Mi corazón se hincha como un globo que está a punto de estallar, pero recuerdo que debo relajarme y no aferrarme demasiado a ella. Y entonces fluye a través de mí como la lluvia y no siento otra cosa que gratitud por cada instante de mi estúpida e insignificante vida. No tienen ni idea de lo que les hablo seguro, pero no se preocupen, algún día la tendrán.”

En el mensaje era voluntariamente críptico porque iba dirigido a un centenar de personas de distintos países y con los que tenía diferentes grados de afinidad. Por eso no les traduje que la frase en árabe significa que llevo Marruecos en mi corazón, ni les aclaré de qué película hablaba. Añadí una foto hecha la semana anterior antes de correr la media Marathon de Casablanca que me hizo mi amigo Mohammed.

“Listo” para la Marathon de Casablanca

Salvo los locales que me felicitaban por escribir en árabe, las reacciones al correo fueron silenciosas en su mayoría y obvias en el resto, resueltas con el insípido “Suerte en tu nueva andadura profesional”. Supongo que el hecho de que mi marcha no fuera voluntaria les hacía sentirse incómodos. Parece comprensible. En cualquier caso la escasa respuesta no me generó ningún resentimiento porque en seguida comprendí que había sido un correo sobre todo para ser escrito y no era relevante que fuera leído. Lo importante era liberarme de la carga y escribirlo fue la forma de exorcizarla, o al menos eso pensaba hasta que me llamó una compañera para comentarlo conmigo. Había entendido perfectamente el mensaje, sabía que hablaba del final de American Beauty y se alegraba de que afrontara el futuro con esas vibraciones tan positivas. Me dijo incluso que lo había impreso para dárselo a leer a su marido. En ese momento supe que el placer de escribir es equiparable a la experiencia de ser leído.

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13 comentarios sobre “El último correo, la primera lectora

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  1. Haciendo uso del poder que me otorgaste en la invitación a este espacio, he de hacerte saber que, además de gustarme mucho lo poco que he leído, he observado algo que no está expresado como debería ser, según las normas de la RAE. Me estoy refiriendo a que en el primer párrafo aparece un “como” sin tilde y a una redundancia (a mí me) “… pero a mí me parece que…”, que, dicho sea de paso, no estaría demás cambiarla por otra frase mejor estructurada a nivel sintáctico.

    En el segundo párrafo se repite en dos ocasiones lo del “como” sin tilde, y es por ello que te voy a dar una fórmula sencilla que te servirá para determinar su el como ha de ser con tilde o sin ella. Siempre que como pueda ser sustituido por cualquiera de las siguientes locuciones “de qué manera, de qué modo” siempre que se mantenga el resto de la frase sin necesidad de tener que transformarla.

    Saludos

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  2. Enhorabuena por esta nueva andadura, compañero. Ojalá aprendamos a mantener más a menudo esa “brillantez” que se vislumbra ante los grandes cambios, y vivamos en ese dulce asombro, porque eso significará que aceptamos que la vida al fin y al cabo es eso, un cambio permanente. Un abrazo!

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  3. Gracias sonrisaforqué por destacar el único punto de la entrada que no es de mi cosecha, sino de una película. Seguiré intentándolo.
    En esos días vi compulsivamente la última escena de American Beauty en Youtube. Pruébalo a ver como te sienta.

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  4. La tercera idea es sublime. No puedo parar de leerla porque quiero retenerla en mi memoria tal cuál la has escrito. Deseo poder ver esa belleza en cada cosa y circunstancia que la vida me pone delante, y que se despierte en mi esa gratitud infinita. Sé de lo que hablas, yo lo he vivido, y mientras espero a que vuelva, recuerdo.
    Gracias

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  5. Muchas gracias María.
    “Espero q sigas haciéndome partícipe de tus historias.” Nada tan fácil como unirte a la comunidad para recibir un correo electrónico cada vez que haya una nueva entrada en el blog de El zoco del escriba.
    Podemos llevarnos bien aunque seas de Soria.
    Proverbio burgense.

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  6. Nunca dejarás de sorprenderme. Eres una persona realmente única. Espero q sigas haciéndome partícipe de tus historias. Es genial ver como puede evolucinar alguien desde el Burgo y Ribera hasta la maratón de Casablanca. Muchos besos desde esa ciudad q te genera tanta contradicción 🙂

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