El dariya de los cafés

Me había propuesto ayudarte a aprender dariya, o al menos compartir contigo algunas claves para que puedas ponerlas en práctica la próxima vez que visites Marruecos. Sin embargo, reconozco que me he dispersado un poco del objetivo y más bien he estado filosofando sobre el fusha, el tamazight, el lenguaje de las manos o incluso el de la mirada. He terminado hablando de asuntos que están relacionados, y que me fascinan, pero he dejado de lado lo que había prometido hacer en esta sección del blog. Así que hoy toca corregir el error y retomar la charla. Y ya que pretendo que la lección te resulte lo más útil posible ¿por qué no la damos sentados en un café?

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Mirando al Estrecho

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¿Reconoces este lugar?

En cuanto se menciona esta idea, la mayoría piensa en los locales míticos que hay en Tánger, como el café Hafa, siempre mirando al Estrecho, o el café de París, donde aún se percibe el paso de los escritores que lo frecuentaron. No malinterpretes mis palabras, yo también me dejo caer por allí, pero si lo que quieres es practicar el dariya, mejor huye de esos lugares. A cambio, te recomiendo sumergirte en las profundidades del país. ¿Conoces Sidi Yhia El Gharb? Alejémonos de los turistas y vayamos a algún rincón donde seamos los únicos extranjeros. Y aunque puedan suponerlo por nuestro aspecto, intentaremos confundirlos hablando únicamente en dariya. ¿Aceptas el reto? Que el camarero se pregunte por nuestra procedencia. Así aprenderás algunas palabras nuevas y nos divertiremos.

Nos sentaremos en un rincón donde no llamemos la atención, para poder hablarte al oído, igual que un apuntador a los actores del escenario. Ese que camina de acá para allá, y que a cada paso resuena como un sonajero por la calderilla que guarda en su mandil, es por supuesto nuestro camarero. Aquí se le dice qahuayi (قهواجي), que literalmente significa: ¡café ven! ¿Te imaginas que al butanero se le llamara el traimebutano? Pero para solicitar que se acerque es mejor que le digas: ¡Simo! Así se hace cuando desconoces su nombre.

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Atei binanaa

Lo tradicional es tomar un té con hierbabuena, atei binanaa (اتاي بالنعناع). En invierno, cuando llega el frío, muchos prefieren tomarlo mejor con shiba (شيبا), que he tardado mucho tiempo en descubrir que en español se dice absenta.  Desde luego que, si le preguntas al qahuayi si tienen shiba, shiba keina? (شيبا كاينة؟), seguro que se imaginará que llevas una buena temporada deambulando por estas tierras. Aunque yo hace tiempo que descubrí que lo que más les llama la atención es cuando pides un atei bitajaleta (اتاي يالتخليطة), en el que mezclan varias hierbas de temporada como flio o luisa y que por supuesto no tengo ni la más remota idea de sus equivalentes en español. Ya sabes que el té está increíblemente dulce, así que no hagas gestos extraños cuando lo pruebes. Es posible que el camarero, al adivinar que no somos marroquíes, quiera asegurarse de la cantidad de azúcar y te pregunte: sukar? (السكر؟). Tú limítate a responder: sukar aadi (السكر عادي ), así comprenderá que estás acostumbrado a cómo se toma por aquí.

Quizás te apetezca un café. Ya sé que te gusta tomarlo solo, entonces pide un qahua normal (قهوة نورمال), se ve que deja de ser normal si lo contaminas con algo de leche. Al pedir al camarero, es muy habitual usar expresiones en francés, como café au lait, pero será más divertido si utilizas alguno de los nombres con los que han bautizado a las bebidas en función de las proporciones. Si hay la misma cantidad de leche que de café, precisamente lo llaman un mitad-mitad, nos nos (نُص نُص ).

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Alejémonos de los turistas

Escoge la bebida que prefieras, memoriza bien cómo se dice y practícala un par de veces antes de que llame al camarero. Ya sé que te gustaría sepultarme en una montaña de preguntas sobre este lugar, querrás saber por ejemplo por qué no hay apenas mujeres. Pero no nos queda tiempo para esos debates, otro día podremos hablar sobre todo eso. Y también te enseñaré a pedir algo de comer para que no te quedes con hambre. Y a la hora de pagar, déjame que tome la palabra. Es fácil, solo hay que decir bshhal? (بشحال؟). Puedes intentarlo si quieres, pero la lección de hoy se concentra en las bebidas. Recuerda que solo puedes utilizar el dariya, que el camarero se pregunte por nuestra procedencia. Ha llegado tu turno. ¿Estás preparado? Entonces allá voy: ¡Simo! ¡Simo!

13 comentarios sobre “El dariya de los cafés

Agrega el tuyo

  1. Hola Alberto.
    Al comienzo de año mucha gente se propone aprender idiomas, estas dando un empujoncito animandonos?
    Le doy una corta pensada y comenzamos.
    Un abrazo.

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    1. Al principio ponía audios, pero me cansé de molestar a los amigos para que lo pronunciarán correctamente. Tampoco me veo haciendo vídeos, la verdad.

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